martes, 9 de marzo de 2021

 Prisión Verde de Ramón Amaya Amador

 

 

 Ramón Amaya Amador

Nacimiento: 29 de abril de 1916

Fallecimiento: 24 de noviembre de 1966

 

BIOGRAFIA

 

Ramón Amaya Amador nació en Olanchito, Yoro, 29 de abril de 1916, un escritor y periodista hondureño que fue mejor conocido por su novela de 1945 Prisión Verde, la cual fue declarada tesoro cultural nacional años después. Recibió su educación en la ciudad de La Ceiba, donde también comenzó su obra y aprendizaje, trabajó en unas plantaciones bananeras. En 1941 comenzó como redactor, su etapa como periodista en el periódico El Atlántico, donde escaló rápidamente hasta llegar a ser el editor periodístico, también fundó la revista semanaria de Olanchito llamada Alerta en 1943.

Amaya vivió en Guatemala por 10 años cuando en 1944 escapando de la persecución política pidió exilio en dicho país que lo acogió, donde trabajó en el periódico Nuestro Diario y colaboró en otros tres más. Luego que el presidente Jacobo Árbenz fuera derrocado buscó asilo en Argentina donde radicó en Córdoba donde conoció a la que fue su esposa Regina Arminda Fúnez y trabajó en la editorial Sarmiento. En mayo de 1957 regresó a Honduras, donde comenzó a trabajar para el periódico El Cronista y fundó la revista Vistazo en Tegucigalpa.

La noche buena del campeño Juan Blas fue su primera novela y la escribió en las plantaciones bananeras, la finalizó en 1939, fue editada y publicada por la revista ANC.Su novela más famosa la terminó en 1945 la cual es la primera del género bananero escrita en Honduras, por supuesto hablamos de Prisión Verde en la que descubre las condiciones de vida en las plantaciones bananeras del norte de Honduras. Su producción literaria incluye más de treinta obras, varias de las cuales han sido traducidas a diferentes idiomas. Sus novelas Prisión Verde, Cipotes, Los Brujos de Ilamatepeque y Jacinta Peralta, son los libros más leídos de Honduras. Mientras que Destacamento Rojo es fuente permanente de consulta de reconocidos historiadores hondureños. Pese que han reeditado varias de sus obras algunas como Morazaneida de 1966 permanecen inéditas, novela histórica en cinco tomos sobre la vida del héroe centroamericano, Francisco Morazán.

En septiembre de 1977 los restos de Ramón Amaya Amador finalmente fueron repatriados y regresaron a la ciudad de Tegucigalpa. Su viuda Regina Arminda Fúnez, falleció en la República Argentina en 2007.


OBRAS

Obras de Ramón Amaya Amador: Prisión Verde (1945), Amanecer (1947), El indio Sánchez (1948), Bajo el signo de la Paz (1953), Constructores (1957), El señor de la sierra (1957), Los brujos de Ilamatepeque (1958), Memorias de un canalla (1958), Biografía de un machete (1959), Destacamento rojo (1960), El camino de mayo (1963), Cipotes (1963), Con la misma herradura (1963), Jacinta Peralta (1964), Operación gorila (1965).


MARCO HISTORICO

 Es una novela de realismo socialista en la que se describen las condiciones de vida en las plantaciones bananeras de la Standard Fruit Company al norte de Honduras (Bajo Aguán), durante tiempos de la dictadura de Tiburcio Carías Andino. Expone la realidad de la dura vida de los campeños, que trabajan de sol a sol solo para ganar una mísera paga que apenas les alcanza para vivir.

El 8 de octubre de 1943 fundo Ramón Amaya Amador, con su amigo Dionisio Romero Narváez, el semanario “ALERTA”, en el que se consagro a la defensa de los intereses de los trabajadores bananeros. Este paso,  que puede considerarse significante en una época distinta a aquélla, constituye una muestra formidable de la compatibilidad y la entrega incondicional de Ramón Amaya Amador  a las cosas de nuestro pueblo, pues entonces vivíamos bajo en terror de la dictadura encabezada por Tiburcio Carias Andino, que se apoyaba en el desenfreno de los famosos “comandantes de armas”, es decir, sus principales testaferros, que contaba con autorizaciones en blanco para hacer su voluntad en cada pueblo.

La aparición del semanario “ALERTA” bajo aquellas condiciones, significaba un desafío temerario, que solo al poder de un régimen abiertamente despótico, sino también a los medios represivos de las compañías bananeras, las cuales disponían de sus propios recursos en tal sentido. Prueba de ello es que, poco tiempo después de fundado el periódico, Amaya-Amador fue detenido y llevado a las cárceles de La Ceiba, donde el comandante de Armas respectiva –el famoso general Rufino Solís- ordeno darle una soberana paliza para obligarlo a retirarse de sus actividades revolucionarias. El parque central de la bella ciudad norteña fue testigo de semejante barbarie.    

Prisión verde se escribió en la decadencia de cuarentena. Entonces los sectores democráticos y populares de Honduras Vivian un proceso de acumulación de fuerzas muy importante, destinado a cambiar el clima de brutalidad, de negociación de todo derecho, manteniendo bajo la dictadura terrateniente-burguesa de 1954, la que, si bien no logro todos los propósitos de los trabajadores, produjo.

Amaya Amador, sufriendo en carne propia la inhumanidad explotación de los monopolios yanquis y protagonista el mismo de los esfuerzos reivindicativos de los “campeños”, creyó útil escribir la historia de las tantas luchas frustradas que por entonces tuvieron lugar y que, como lo hemos dicho ya, no fueron otra cosa que los elementos acumulativos de la gran explotación de 1954. Esta historia es “Prisión Verde”. 

CRONOLOGIA

 

Prisión Verde fue publicada por primera vez en 1950, por la Editorial Latina en Guatemala. Escrita por Ramón Amaya Amador.

 

Empieza con el ambiente que se vive en las oficinas de las Standard Fruit, específicamente en la oficina de Mr. Still, quien intenta comprar a los terratenientes las pocas tierras que aún no posee la Bananera.

 

 Uno de los Terratenientes que vendió sus tierras a la Bananera (Martín Samayoa), he hizo mal uso del dinero, solicitó ayuda de Mr. Still, para ser capataz, pero este lo desprecia y no le ayuda. Máximo Luján ¨Venenero ¨ ayuda a Martín Samayoa y se vuelve como él venero en el Valle del Aguán y específicamente en Culuco.

 

 Surgen acontecimientos que se desatan, debido al mal trato que los trabajadores reciben por parte de los capataces de la finca, con el visto bueno de los jefes ¨Los gringos¨.

 

Tratan de Unirse, no solamente los Veneneros de Culuco, pero los de la Capital, pero nunca logran comunicaciones efectivas. Máximo Lujan los exhorta para darse cuenta en la miseria que viven y que algún día será todo diferente, con el derrocamiento del régimen dictatorial de ese entonces, pero no están preparados aún.

Surge la Muerte de Don Braulio, enfermo de Tuberculosis, que muere trabajando, eso causa indignación en sus compañeros, sirviendo a los amos extranjeros. Catuca hija de Lucio Pardo es violada por el Capataz Encarnación Benítez y queda embarazada.

Matan al Esposo de Juana de Ruíz, ya que uno de los Jefes Mr. Jones quiere quedarse con ella. Como venganza Mr. Still y el Abogado Párraga le tienden una trampa al único Terrateniente que no quiso vender sus tierras y esto lo lleva a la ruina y luego a su muerte.

Lucio Pardo, coludido con Marcos (quien al final los traicionó), comenzaron una reyerta, cansados del trato que les dan a ellos y a los que han caído muertos en el deber. Todo sale mal, debido a que no se unieron y meten en la cárcel a los amigos de Máximo Luján y a él se lo llevan y lo matan.

Lucio Pardo trata de buscarlo, pero no lo encuentra y consigue la forma de vengarse de su muerte, matando en forma de accidente a los jefes y capataces. Nunca encuentran el cuerpo de Máximo, ni a la mujer que amó que se volvió loca de dolor al ver que lo habían matado. Lucio Pardo admitió ser el autor del atentado, para que no pagaran inocentes, por lo que había hecho y lo mataron, debajo de una mata de plátano, murió ahorcado.

Al final los únicos sobrevivientes Catuca y su hijo, Samayoa, Plácida y Tivicho, buscando nuevos horizontes, lejos de la Prisión verde, siempre con la esperanza de que las nuevas generaciones podrán liberarse del yugo de los opresores y recordando a Máximo Luján el revolucionario.

ARGUMENTO

Todo empieza con la compra y venta de parcelas de tierra, desembocando con partes accesibles a la venta y con otra parte resistiéndose a la misma. Esto provocado por la mega compañía del cultivo del banano incrustada en la costa norte de Honduras.

Esta compañía no se presentó con transparencia beneficiando a pocos y perjudicando a la gran mayoría, como en todo en lo que está relacionado con grandes cantidades de personas la administración se torna compleja y este caso no fue la excepción.

En este negocio se involucró personajes trabajadores del estado, los que se prestaron para dañar a los que más de cerca trabajaban o a los que se relacionaban con la ejecución de los trabajos del campo.

En el campo había distintas jerarquías entre los mismos trabajadores, los cuales eran tratados con la menor delicadeza e incluso eran castigados físicamente si no cumplían con sus tareas a esto sumarle las enfermedades a las que eran prisioneros provocados por el ambiente en el que vivían.

Los representantes del gobierno deben preocuparse por el bienestar de cada individuo, asegurándose que no se violen sus derechos (salud, educación, alimentación, etc.), independientemente de con quien estén negociando y lo que esto implique ya sea para crecimiento personal o del mismo estado, ya que no se debe ganar lo poco perdiendo lo mucho y este caso en particular la salud e incluso la vida de los trabajadores.

Se permitió que grandes masas de personas se movilizaran bajo una ilusión que los terminó atrapando, y no permitiéndoles poder desistir de dicho embrujo, motivados con la idea de una vida mejor, apantallados y más temprano que tarde se dieron cuenta que incluso con sus escases en sus lugares de origen vivían mejor.

En este punto, y desde el inicio los ingresos de estas compañías se deben plantear y analizar los beneficios y los contras de dichos acuerdos, donde ninguna de las partes salga menos beneficiada que la otra.

Lo mejor es socializar la idea o negociación o por lo menos asignar un representante de cada una de las partes (representante compañía extranjera, representante del estado y representante de los campesinos) estos deben estar de acuerdo para poder tomar una decisión de que hacer y cómo hacer, de lo contrario no alterar la actividad de la gran mayoría, bajo ningún argumento que no plantee claramente la razón de dicha acción.

 

PERSONAJES

Mister Still: dueño y representante de la compañía extranjera quien se encargó de comprar las tierras a los campesinos, poner la plata para la siembra de la planta del banano, etc. Un hombre de energía ilimitada, severo y autoritario.

Parraga; un abogado sin muchos escrúpulos que se encargaba de la parte legal de los negocios de Mister Still.

Lucho López; un personaje aferrado a sus pertenencias presentes en su familia de generación en generación, negándose rotundamente al desprendimiento de estas.

Cantillano y Cierra; personajes embelesados por la palabrería y aparentemente buenas ofertas de parte de mister Still cedieron a la venta de sus pertenencias.

Tiburcio Carias Andino; presidente de la república y que se encargó de implantar medidas o castigos extremos para los supuestos culpables de alguna acusación.

Martin Samayoa; ex propietario de una pequeña parcela, la que fue vendida a mister Still, quien en su momento se le dijo que contara con el apoyo de parte de los nuevos dueños si algo llegara a necesitar, pero después de cinco años esta necesidad llego y mister Still, lo había olvidado y Samayoa fue tratado con indiferencia.

Máximo Lujan; un hombre afectado por el paludismo provocado por la vida en la plantación (se

dedican a la irrigación de veneno), procedente de Santa Rita, quien siendo muy joven perdió a su mama por esta misma enfermedad y a su papa envuelto en la mala vida alcohol, juegos quien fue asesinado. Máximo Lujan es buscado por Camilo.

Catuca pardo; mujer joven, de muy bonita sonrisa, de silueta muy parecida y que tenía a Máximo embelesado.

Placida; una mujer sumisa y sometida.

Lucio Pardo; un hombre mayor, esposo de Placida y padre de Catuca. Es un obrero en la plantación desempeñando diferentes actividades, este es de carácter brusco, violento, soberbio quien ha vivido por muchos años en los campos bananeros, y conocía la historia sangrienta y tremenda del trabajador de la costa norte.

Camilo; encargado de los contratos y quien está recibiendo una propuesta de negociación de parte de mister Foxter, sobre ventajas que implica los nuevos contratos.

 

TEMAS

 

E 


 Injusticia

E     Pobreza

E     Hambre

E     Violaciones

E     Esclavitud

E    Corrupción

 

PROBLEMÁTICA

 

Ramón Amaya Amador quiso dar a conocer todo lo que sucedía en los campos bananeros y todo lo que sufrían por la presencia de la empresa Standar Fruit Company. El señor Martin Samayoa quien después de haber derrochado el dinero que le dio la compañía por el terreno él les había vendido, busco la ayuda de Míster Still para que le diera un trabajo de capataz, pero Míster Still lo menosprecio y lo mando a buscar trabajo de peón.

El señor Samayoa, desalentado por el desaire y sin dinero tuvo la suerte de conocer a un campesino, Máximo Lujan quien lo llevo a vivir a su casa, un lugar miserable que vivía hacinando con otros trabajadores de la bananera y le consiguió trabajo como regador de veneno, por lo cual ellos eran llamados veneneros. Las mujeres también eran víctimas de la opresión capitalista de las bananeras. Por la miseria, muchas campesinas se vieron obligadas a dedicarse a la prostitución. Estanio Parraga era el abogado que había engañado a Lucho López. Sierra y Cantillano se vieron obligados a pedir trabajo de peones en la compañía, como a Martin Samayoa le había tocado. 

 

En un accidente un conductor de una grúa muere, y un jefe gringo se enoja con el difunto por echar a perder una maquina con valor de miles de dólares y grita encolerizado: “¡Mejor se hubieran matado cien desgraciados!”, frase que dio a conocer la importancia que le daban a la vida de los trabajadores que por cierto al fin y al cabo los trataban como esclavos. Esto mismo provoca la reacción y una gran indignación en los trabajadores y se dan cuenta que ya no pueden soportar tantos maltratos, por lo tanto, deciden ir a huelga.

Decidieron nombrar a Máximo Lujan como director de la huelga, quien acepta el cargo a pesar de que la huelga se realizó de manera prematura. Y lo que sucede a corto plazo le da la razón a Lujan, huelga que le costó la vida. La huelga rápidamente fue reprimida por los militares, los cuales recibían órdenes de los altos mandos los cuales estaban a favor de la compañía bananera. A los huelguistas los llevan presos y al director de la huelga, Máximo Lujan lo matan y lo entierran debajo de una mata de plátano. De este modo, desbarataron el frente que se había formado contra la compañía bananera.

 

El viejo Lucio Pardo, para tomar venganza de la muerte de Lujan, a quien consideraba como su propio hijo y le tenía aprecio, hace volcar el motocarro en el cual se conducían un jefe gringo Míster Foxer y dos capataces, Encarnación Benítez y Carlos Palomo y el coronel que mato a Lujan. Todos ellos mueren en el accidente excepto Lucio Pardo, para el cual los problemas apenas comienzan. Los jefes gringos quieren demostrar quién manda y dar un castigo ejemplar, y por medio de torturas pretenden hacer que Lucio Pardo y sus amigos confiesen, pero es en vano todos sus esfuerzos. Pero los ex terratenientes Sierra y Cantillano, Lucio Pardo, con el fin de liberar a los inocentes, decide confesar ante los verdugos el atentado.

 

 Lucio Pardo muere ahorcado a mano de los militares. Pero a pesar de las tragedias y las perdidas vividas de algo podían estar seguros de que la muerte de Máximo Lujan, no había sido en vano. Porque lo mataron no solo por ser huelguista, sino por llevar la verdad y la luz al cerebro y corazón de los proletarios, que por su sacrificio y muchos otros después, no lograron mantener en ignorancia y sumisión perpetuas a los trabajadores de la empresa bananera.

 

 TIEMPO

 

 La novela está ambientada en la década de los cuarenta entonces los sectores democráticos y populares de Honduras vivían un proceso de acumulación de fuerzas muy importante, destinado a cambiar el clima de brutalidad, de negación de todo derecho, mantenido bajo la dictadura terrateniente-burguesa de Tiburcio Carias Andino. Ese proceso culminó con la gran huelga bananera de 1954, la que, si bien no logró todos los propósitos de los trabajadores, produjo cambios sustanciales en la historia de nuestro país. Los antecedentes preparatorios de este hecho extraordinario fueron los esfuerzos organizativos de los obreros del banano en distintos puntos del vasto imperio, así como los conatos insurreccionales llevados a cabo durante la década del cuarenta, e incluso antes.

 

ESPACIO

Ramón Amaya Amador empieza su relato en el ambiente de una de las oficinas de las compañías, llamando la Central esta era un grupo de oficinas y búngalos diseminados en un amplio espacio de terreno sembrado de grama, laureles y palmeras. Todos los edificios, limpios, higiénicos y hermosos, tenían un aspecto elegante y atractivo que daba impresión de vida, de juventud, de holgura, de placidez y de belleza. Las emparradas, las flores en las escalinatas, las persianas de colores, los pisos encerados Y relucientes, todo en estas casas demostraba buen gusto, lujo y comodidad. Allí estaban las oficinas centrales de las plantaciones de banano que la Compañía Frutera usufructuaba en el extenso, soleado y fértil valle del Aguan, y, también, las cómodas habitaciones de los jefes gringos y altos empleados nacionales. La dolora propiedad de Luncho López la cual quería ser comprada por el terrateniente míster                                 

 FIGURAS LITERARIAS


Asíndeton o Disfunción

E  Se había decidido y exclamo, retador: ¡Al diablo con los dólares! ¡Qué carajo! ¡No vendo mis tierras! ¡Es mi última determinación, míster! ¡No Vendo! ¡No venderé ni por todo el oro del mundo! ¡Palabra!

 

Polisíndeton

E  La sirvienta de Rufina, muchacha pálida y desnutrida pero agradable.

E  Todos los edificios, limpios, higiénicos y hermosos, tenían un aspecto elegante y atractivo que daba impresión.

 

Anáfora

usted ya sabe que toda autorización de mi General es una orden y que toda orden emanada de él se cumple al pie de la letra sin objeción.

E  De cuando en cuando salían del dispensario médico.

E  Los trabajadores vamos atadas a esos racimos y los racimos a nosotros.

E  ¡Se acaban los raspados de leche y de piña, a búfalo...! ¡Raspados requetebuenos!

E  ¡La justicia! ¿Qué tengo yo que ver con la justicia?

No hay comentarios:

Publicar un comentario